El gobierno de Donald Trump en Estados Unidos impuso recientemente un arancel del 25% sobre las latas de aluminio vacías y el contenido de aluminio de las latas de cerveza llenas importadas. Sin embargo, aclaró que este impuesto punitivo no se aplica al líquido contenido en las latas de cerveza.
Esta medida afecta fuertemente a México, que es el principal exportador tanto de cerveza como de latas vacías a Estados Unidos. En 2024, México representó el 82.5% de las importaciones estadounidenses de cerveza, por un valor de $6,277 millones de dólares. Además, el año pasado México exportó latas vacías por un valor de $135 mdd a su vecino del norte, siendo también su mayor proveedor en este rubro.
Aranceles no contemplan exención para socios del T-MEC
Cabe destacar que estos aranceles no contemplan la exención para los productos originarios de México y Canadá, los otros dos socios del acuerdo comercial T-MEC junto con Estados Unidos. Por lo tanto, afectan directamente a las exportaciones mexicanas.
México tiene el mayor superávit en el intercambio comercial de cerveza con Estados Unidos, registrando exportaciones por $6,277 millones de dólares e importaciones por sólo $2 mdd en 2024. Claramente, estos aranceles golpean fuertemente a una de las principales exportaciones mexicanas.
Constellation Brands, la empresa más impactada
La empresa que se verá más afectada por estas tarifas a las latas de aluminio es Constellation Brands, que importa toda la cerveza que vende en Estados Unidos desde sus plantas en México, principalmente de las marcas Corona. En la última década, Constellation Brands cuadruplicó su capacidad de producción de cerveza en México, por lo que el impacto sobre sus finanzas podría ser significativo.
Frente a esta medida proteccionista de Trump, se espera que México tome acciones para defender a su importante industria cervecera, que genera miles de empleos directos e indirectos.
El gobierno mexicano tiene diversas opciones para responder, que van desde imponer sus propios aranceles hasta acudir a paneles internacionales de resolución de controversias. Sin duda, este nuevo capítulo en la relación comercial entre México y EE.UU. agregará tensión entre los dos países.
Vía El Economista


