El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) prevé que en julio el consumo privado aumentó un 2.3% frente a lo registrado en julio del año pasado. Sin embargo, respecto a junio, el consumo podría presentar una baja de 0.1%, según el Indicador Oportuno del Consumo Privado (IOCP) del Inegi.
El consumo mostró resiliencia a pesar del menor dinamismo del empleo formal
Aunque el empleo formal se ha desacelerado en los últimos meses con una variación anual promedio de sólo 2.4% en los primeros 7 meses del año, el consumo privado siguió creciendo. Esto demuestra la resiliencia del consumo ante el entorno de desaceleración económica.
El gasto en bienes cayó, mientras que el de servicios se mantuvo
En cuanto a bienes, el gasto en alimentos y productos para la salud tuvo caídas de 1.8% y 3.2% respectivamente en julio. En servicios, el consumo en restaurantes y hoteles también retrocedió. Sin embargo, en general el consumo de servicios se mantuvo, compensando la caída en bienes.
Se prevé menor crecimiento del empleo formal hacia adelante
Debido a la pérdida de dinamismo del sector industrial y la desaceleración de la demanda externa, se estima que el crecimiento del empleo formal continuará desacelerándose en los próximos meses. Esto podría impactar al consumo privado más adelante.
El consumo privado muestra fortaleza en medio de la incertidumbre
A pesar del complejo entorno económico, el consumo privado demostró un crecimiento sólido en julio. Esto resalta la fortaleza del consumo interno ante la incertidumbre externa. Mantener el dinamismo del consumo será clave para contrarrestar los vientos externos adversos.
Vía Milenio


