El gobierno chino ha anunciado nuevas medidas para atraer más inversión extranjera directa al país. En un comunicado emitido esta semana, las autoridades se comprometieron a dar a las empresas extranjeras el mismo trato que a las nacionales, en un intento por atraer más capital, cooperación y conocimientos del exterior.
Sin embargo, el comunicado no especificó los detalles de cómo el gobierno garantizará en la práctica la igualdad de condiciones entre empresas nacionales y extranjeras, un reclamo histórico de países occidentales ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Caída de la inversión extranjera motiva la apertura
Esta promesa llega en un momento en el que la inversión extranjera directa en China cayó un 8% en 2022, la primera contracción anual en más de dos décadas. Empresas europeas con operaciones en el país asiático han denunciado en repetidas ocasiones problemas de acceso a mercados, contratación pública, subsidios estatales y comunicación con el gobierno chino.
Las crecientes tensiones geopolíticas, especialmente con Estados Unidos, también han enfriado la confianza de los inversores extranjeros en el gigante asiático. Con este nuevo compromiso, China busca revertir esta tendencia, protegiendo los derechos de las empresas extranjeras y ampliando su acceso a sectores clave de la economía china.
La apertura apunta a modernizar la industria nacional
Con esta apertura, el gobierno chino pretende atraer socios extranjeros con tecnología de punta para modernizar y reforzar sus cadenas industriales nacionales. La colaboración con firmas extranjeras es vista como clave para que sectores como el automotriz y el tecnológico den el salto hacia la producción de alto valor agregado.
Te puede interesar: EL FUTURO DE LAS ALIANZAS CON TRANSPORTISTAS
La atracción de inversión extranjera se ha vuelto así una prioridad para impulsar la recuperación económica china en 2023. El cumplimiento de la promesa de igualdad de condiciones será clave para materializar este objetivo.
Fuente: Forbes



