El pasado 14 de junio, dos inspectores estadounidenses fueron retenidos en un bloqueo en Aranza, Michoacán, mientras realizaban su trabajo de supervisión en una huerta de aguacates.
Este incidente llevó al gobierno de Estados Unidos a prohibir temporalmente la importación de aguacates michoacanos, una medida que, según cálculos de los productores, está generando pérdidas por 52 millones de dólares a la semana.
El porqué de una medida tan drástica
El protocolo de seguridad activado tras la retención impide que los inspectores realicen visitas para certificar la cadena de trazabilidad. Sin estas inspecciones, la fruta no puede ser exportada.
Las graves consecuencias económicas
Además del valor del aguacate en sí, se pierden ingresos en empaque, transporte y logística. Los empleados de empacadoras y cortadores ganan menos. Exportadores incumplen contratos y transportistas hacen menos viajes.
Cuándo se resolverá el problema
El presidente López Obrador busca un acuerdo, pero advierte que elecciones en EU enrarecen el tema. El embajador Salazar viajará a Michoacán para abordar la seguridad. Autoridades michoacanas niegan que inspectores corrieran riesgo.
Mientras se resuelve el problema, vale la pena reflexionar sobre cómo garantizar la seguridad sin perjudicar una actividad tan importante para la economía local. El diálogo y la buena voluntad son claves.
Vía El Universal


