En medio de una escalada inflacionaria y mayores tasas de interés, el consumo en México ha sido un pilar para la economía, fortalecido por los aumentos al salario mínimo, las transferencias de dinero de los programas sociales y la llegada de remesas.
El aumento del salario mínimo de 20% en promedio anual, durante su sexenio. Esto, sumado a incrementos salariales en el sector privado, ha fortalecido el poder adquisitivo de los hogares mexicanos.
Transferencias de programas sociales inyectan dinero a la economía
López Obrador implementó programas sociales como pensiones para adultos mayores, becas estudiantiles y apoyos al campo que han ayudado a incrementar el consumo. Si bien conllevan riesgos fiscales, han dinamizado el gasto de los hogares.
Las remesas familiares alcanzan niveles récord y se destinan al consumo
Las remesas que llegan de mexicanos en el extranjero crecieron a doble dígito desde 2020. A diferencia del pasado, ahora se destinan más al consumo inmediato que a inversiones.
El desempleo se mantiene en niveles bajos históricos, aunque muestra signos de debilitamiento
La tasa de desempleo se ha mantenido por debajo de 3% en los últimos años. No obstante, en los últimos meses se observa una desaceleración en la creación de empleos formales.
El crédito al consumo crece a mayor ritmo que la economía
El crédito bancario al consumo representa más de la mitad del total y registra incrementos de doble dígito. Esto refleja la fortaleza del consumo privado.
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Los analistas advierten que la etapa de alto consumo llega a su fin tras varios años de crecimiento acelerado. Con una economía debilitándose, se espera un menor dinamismo del gasto de los hogares.
Vía Expansión


