La economía estadounidense registró su primera contracción en tres años, con una caída del 0,2% del Producto Interno Bruto (PIB) entre enero y marzo de 2025.
Esta cifra representa una leve mejora frente a la estimación inicial, pero sigue siendo una señal clara del impacto que han tenido las políticas comerciales del presidente Donald Trump en el entorno empresarial.
Esta desaceleración revierte el sólido crecimiento del 2,4% registrado en el último trimestre de 2024.
¿Cómo afectaron las guerras comerciales de Trump al desempeño económico?
La contracción fue impulsada por un aumento histórico del 42,6% en las importaciones. Las empresas estadounidenses se apresuraron a abastecerse de productos extranjeros antes de que entraran en vigor los nuevos aranceles impuestos por la administración Trump. Estas importaciones restaron más de 5 puntos porcentuales al crecimiento del PIB.
Además, el gasto de los consumidores se desaceleró de forma significativa, y el gasto federal cayó a su nivel más bajo en tres años, con una contracción del 4,6%.
¿Cuándo se registró esta caída económica?
El retroceso económico se dio en el primer trimestre de 2025, de enero a marzo, según el segundo informe oficial del Departamento de Comercio publicado el jueves. Esta cifra será confirmada o ajustada el próximo 26 de junio, cuando se publique la tercera y última revisión trimestral del PIB.
La caída contrasta con el dinamismo observado en el cuarto trimestre de 2024, cuando la economía creció un 2,4%.
¿Dónde se sintieron más los efectos de las políticas arancelarias?
El impacto fue generalizado, pero especialmente severo en sectores dependientes de importaciones como el automotriz, el manufacturero y la industria de bienes de consumo. Los aranceles afectaron a casi todos los países socios comerciales de EU, incluidas Canadá, México y China, lo que provocó fricciones diplomáticas y desequilibrios logísticos.
Además, un tribunal federal bloqueó recientemente algunos de estos gravámenes del 10%, alegando que el presidente había excedido su autoridad legal.
¿Por qué la economía reaccionó con una caída, pese al incremento de inversión?
A pesar del entorno adverso, la inversión empresarial creció un 24,4%, reflejando una estrategia de las empresas para prepararse ante los nuevos aranceles. El aumento de inventarios agregó 2,6 puntos al PIB, pero no logró compensar el peso negativo de las importaciones.
El consumo, un motor clave de la economía, perdió fuerza, y eso explica por qué, en conjunto, la economía se contrajo.
Este informe es clave para anticipar decisiones económicas, políticas fiscales y movimientos en los mercados financieros. Aunque la contracción genera incertidumbre, también abre la posibilidad de recuperación en el segundo trimestre, ya que el impacto por el adelanto de importaciones probablemente no se repita.
Además, la fortaleza subyacente de la economía —que excluye factores volátiles como exportaciones e inventarios— se mantuvo en un sólido 2,5%, lo que deja espacio para el optimismo si se estabilizan las relaciones comerciales.
La caída del 0,2% en el PIB de EE. UU. es una señal de alerta, pero no un diagnóstico terminal. Los fundamentos económicos aún son fuertes, y con ajustes estratégicos en política comercial y consumo interno, hay espacio para un repunte.
La resiliencia empresarial y las decisiones judiciales que limitan los excesos arancelarios también pueden allanar el camino para una segunda mitad del año más estable.



