Abercrombie & Fitch alguna vez fue la marca cool que todos los adolescentes querían usar. Conocida por sus jeans de talle bajo, modelos sin camisa y tiendas con poca luz, Abercrombie tenía una reputación de ser exclusiva y sólo para los ricos y delgados.
Pero a finales de 2014, tras 11 trimestres consecutivos de caídas en las ventas, Abercrombie estaba en problemas. La marca había perdido popularidad y relevancia.
Un cambio completo de imagen
En 2017, Fran Horowitz fue nombrada CEO de Abercrombie y comenzó un proceso de reinventar completamente la marca. Los cambios incluyeron:
- Hacer la marca más inclusiva y acogedora
- Enfocarse en adultos jóvenes de 20 a 30 años
- Ofrecer looks clásicos y atemporales a buenos precios
- Abrir tiendas más pequeñas y mantener menos inventario
- Invertir en marketing digital y campañas con influencers
Abercrombie resurge con fuerza
La nueva estrategia dio sus frutos. En 2022, las ventas de Abercrombie crecieron un 22% y se espera un crecimiento del 10% para todo el año. Las acciones de la empresa se han disparado casi un 100% en lo que va del año.
Según encuestas, los millennials y la generación Z ven a Abercrombie de forma mucho más positiva. La marca ahora se asocia con ser moderna, con buena relación calidad-precio y elegante.
Éxito gracias a la ejecución inteligente
El éxito de Abercrombie demuestra que con una reinvención estratégica, ejecución sólida y trabajo inteligente, una marca puede resurgir y volver a estar en la cima.
Su enfoque en ofrecer looks clásicos, a buen precio y para todos los tipos de cuerpos, sumado a campañas efectivas en redes sociales, le ha permitido conectar con las nuevas generaciones.
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La historia de Abercrombie es motivadora e inspiradora. Demuestra que no es necesario ser una empresa tecnológica o tener estrategias excluyentes para tener éxito. Con creatividad, visión y excelente ejecución, una marca puede reinventarse y resurgir de sus cenizas.
Vía Bussines Insider


