Las exportaciones de café mexicano hacia Estados Unidos crecerán un 4.3% en 2025, alcanzando un volumen de 3.05 millones de toneladas equivalentes de grano verde, según el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA). Esta cifra marca el tercer año consecutivo de crecimiento y consolida una recuperación casi total respecto a los niveles de 2021, cuando se enviaron 3.09 millones de toneladas.
Este crecimiento refleja el fortalecimiento de México como proveedor clave de café en América del Norte, con Estados Unidos como su principal destino comercial. La industria cafetalera mexicana está sabiendo aprovechar una combinación de demanda internacional, precios favorables y mejora en las prácticas agrícolas.
Café soluble, el motor detrás del crecimiento exportador
De acuerdo con el USDA, el aumento en las exportaciones se debe en gran parte al crecimiento sostenido del café soluble, cuyas ventas internacionales se proyectan en 1.6 millones de toneladas equivalentes. Este tipo de café ha ganado terreno gracias a su practicidad, largo periodo de conservación y preferencia creciente entre consumidores internacionales.
Junto con el café verde y el café tostado, el soluble se ha convertido en un producto estrella de la agroindustria mexicana, posicionando al país como un actor relevante en el mercado global de café procesado.
Un ciclo de exportación bien definido y eficiente
El patrón de exportaciones de café verde se ha mantenido constante en la última década. Los embarques se concentran entre enero y septiembre, alcanzando sus volúmenes más altos en abril y mayo, coincidiendo con el cierre del ciclo agrícola.
Este calendario permite a los productores y exportadores planificar con precisión sus cadenas logísticas, adaptándose tanto a la demanda estacional internacional como a las condiciones de cosecha locales.
Producción cafetalera nacional se fortalece con incentivos y mejoras genéticas
Para la campaña 2025/26, se espera que la producción de café en México alcance los 3.9 millones de toneladas equivalentes, gracias a un aumento del 0.9% en comparación con el ciclo anterior. Este crecimiento responde a precios internacionales atractivos, mayor inversión en siembras y programas regionales enfocados en rejuvenecer plantaciones en Chiapas, Veracruz y Puebla.
Estas tres entidades lideran los esfuerzos por mejorar la sanidad de las plantas, renovar cultivos envejecidos y aplicar mejores prácticas agrícolas. El resultado es una mayor productividad y calidad, que abre oportunidades tanto en el mercado nacional como en el extranjero.
Consumo interno en alza: más mexicanos apuestan por el café tostado y de especialidad
El USDA prevé que el consumo de café en México para el año comercial 2025/26 crecerá 1.6%, alcanzando 3.15 millones de toneladas equivalentes, impulsado principalmente por el café tostado. Factores como la urbanización, la proliferación de cafeterías y el interés creciente por el café premium y de especialidad están impulsando esta tendencia.
Aunque el café soluble sigue dominando con el 57% del consumo interno, el café molido y tostado continúa ganando terreno, particularmente en segmentos jóvenes y urbanos que valoran la calidad y la experiencia sensorial.
Un futuro prometedor para el café mexicano en el mercado global
Este crecimiento sostenido de las exportaciones y del consumo interno es una señal positiva para toda la cadena de valor del café en México. Más ingresos para los productores se traducen en mayores inversiones en prácticas agrícolas sustentables, control de plagas y mejor manejo del suelo.
Además, el café mexicano está ganando reputación internacional no solo por su sabor y calidad, sino también por su compromiso con la sustentabilidad, la innovación agrícola y el desarrollo rural. De mantenerse esta tendencia, México consolidará su posición como uno de los principales exportadores de café del continente.
Vía Secretaría de Economía de México , Asociación Nacional del Café



