Durante casi un siglo, los paquetes de bajo valor ingresaban a Estados Unidos sin impuestos gracias a la llamada regla de minimis. Desde 2015, el límite se fijó en 800 dólares, lo que permitió a gigantes como Shein, Temu o AliExpress vender directamente a consumidores estadounidenses con precios muy bajos.
Sin embargo, desde la medianoche del 29 de agosto de 2025, la era de los productos importados libres de impuestos llegó a su fin: todos los bienes importados pagan ahora entre 10% y 50% en aranceles, dependiendo del país de origen.
Impacto en la logística y en los servicios de mensajería
El fin de la exención desató ajustes inmediatos en la cadena de suministro global. DHL suspendió envíos estándar desde Alemania, aunque mantiene operaciones desde otros países.
UPS aseguró que está preparado y no prevé retrasos, mientras que FedEx y el Servicio Postal de EE. UU. prefirieron no dar declaraciones. Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) afirmó que cuenta con sistemas y estrategias para garantizar una transición ordenada.
Pequeñas empresas: de la desventaja a la oportunidad
Para muchos pequeños negocios, competir contra los precios ultra bajos de los grandes minoristas y plataformas extranjeras era casi imposible.
Con la eliminación del beneficio de minimis, empresarios como Steve Raderstorf, dueño de Scrub Identity en Indianápolis, ven la medida como una forma de “nivelar el campo de juego”.
Ahora, los consumidores que antes optaban por importaciones baratas podrían volver a comprar localmente, fortaleciendo negocios familiares y comunidades.
Un respiro para la producción nacional
Según la Coalición para una América Próspera, solo en 2022, gigantes como Amazon y Walmart generaron cientos de miles de millones de dólares gracias a redes de vendedores externos que se aprovecharon de la laguna fiscal.
El nuevo escenario podría impulsar a que más consumidores apoyen a fabricantes estadounidenses, reactivando la economía local y generando mayor competitividad para las pequeñas y medianas empresas.
Menos importaciones, más oportunidades internas
La Casa Blanca reportó que, tras cerrar la exención a China y Hong Kong, los paquetes libres de impuestos cayeron de 4 millones diarios a solo 1 millón.
Este descenso refleja una tendencia que puede favorecer la redistribución del consumo hacia el mercado interno, ofreciendo a los emprendedores la posibilidad de recuperar clientes y aumentar ventas en sus comunidades.
Aunque el cambio puede significar un aumento en el costo de productos importados, también abre la puerta a que pequeños negocios compitan en condiciones más justas.
Para los emprendedores latinos en EE. UU., esta transformación es una invitación a fortalecer sus marcas locales, diferenciarse con servicio personalizado y aprovechar el regreso de los consumidores al comercio comunitario.
Vía CNN


