Las ventas de viviendas nuevas en Estados Unidos cayeron un 0,3% en febrero respecto a enero, aunque todavía están un 5,9% por encima del nivel de hace un año, según datos publicados hoy por el Departamento de Comercio.
Esta caída mensual indica cierta desaceleración en el mercado inmobiliario tras un fuerte repunte de las ventas el año pasado.
Los precios bajan a su nivel más bajo en más de dos años
El precio medio de una vivienda nueva se situó en febrero en 400.500 dólares, un 7,6% menos que en febrero del 2021. Se trata del precio promedio más bajo desde junio de 2021.
Esta caída de precios refleja que los constructores están ofreciendo más incentivos y descuentos, además de construir casas más pequeñas y asequibles, en un intento por atraer a más compradores.
El alza de las tasas hipotecarias frena la demanda
Las tasas hipotecarias subieron del 6,8% al 7% entre enero y febrero, lo que probablemente desanimó a algunos compradores potenciales ante el aumento del costo de financiación.
Las tasas siguen siendo históricamente altas tras las agresivas subidas de tipos de interés de la Reserva Federal en los últimos meses, lo que perjudica la asequibilidad de la vivienda.
Aumenta la oferta de viviendas nuevas
La oferta de casas nuevas disponibles aumentó en febrero hasta el nivel más alto desde noviembre de 2022, lo que ayuda a aliviar la persistente escasez de inventario.
Sin embargo, la oferta en el mercado de reventa de viviendas usadas sigue siendo muy limitada para satisfacer la demanda.
Caída de precios bienvenida, pero no suficiente
Los economistas ven con buenos ojos la caída de los precios de las viviendas nuevas, ya que puede ayudar a mejorar la asequibilidad para los compradores.
No obstante, los precios generales de la vivienda, tanto nueva como usada, siguen subiendo en medio de la escasez de inventario en el mercado de reventa.
Se necesitará que los constructores aceleren el inicio de obras para poner más oferta en el mercado y moderar el alza de los precios.
Fuente: Reuters



