Macy’s anunció esta semana cambios significativos en la composición de su junta directiva, nombrando a dos nuevos miembros con vínculos a la firma de inversiones Arkhouse Partners, que había estado presionando para adquirir la cadena minorista.
Los nuevos directores son Paul Clark y William «Bill» Markee, ambos con experiencia relevante en bienes raíces y minorista, respectivamente. Su incorporación se produce después de que Arkhouse propusiera en diciembre comprar Macy’s por $6.6 mil millones, atrayendo la atención hacia el potencial oculto en las propiedades inmobiliarias del minorista.
Al nombrar a aliados de Arkhouse en su junta, Macy’s logra evitar una posible batalla por el control de la empresa. La junta también agregó recientemente a otro experto en bienes raíces, Douglas Sesler, lo que le da más experiencia para evaluar el valor de sus propiedades.
Cuándo ocurrieron estos cambios clave
Los cambios en la junta directiva de Macy’s se produjeron esta semana, anunciados el miércoles 29 de junio. Llegan meses después de la propuesta de adquisición de Arkhouse en diciembre, durante los cuales la firma de inversiones presionó para obtener representación.
Los nombramientos coinciden con la transición planeada en la gerencia de Macy’s a principios de este año. El nuevo CEO Tony Spring asumió la presidencia de la junta, mientras que el anterior CEO Jeff Gennette dejó su cargo como director.
Dónde se ubica Macy’s en la lucha por el control corporativo
Con estos cambios, Macy’s logra mantener el control de la empresa y su estrategia, evitando por ahora una adquisición hostil. La junta renovada still tiene 14 de 15 miembros independientes, conservando su capacidad de supervisión.
Macy’s previamente ya ha cedido ante activistas monetizando activos inmobiliarios, pero nunca ha perdido el control. La compañía parece haber hecho concesiones calculadas para terminar la pelea por el poder y enfocarse en su plan de reinventarse.
Por qué estos cambios eran necesarios para Macy’s
Los expertos dicen que los cambios eliminan la incertidumbre sobre una posible adquisición de Macy’s. Permiten a la gerencia concentrarse en ejecutar su estrategia sin la distracción de una batalla corporativa.
También dan a la junta más experiencia para evaluar el valor de las propiedades de Macy’s y monetizarlas prudentemente. Esto podría fortalecer el balance de Macy’s sin poner en peligro sus operaciones minoristas.
Para qué le sirve esto a Macy’s hacia el futuro
En resumen, los cambios representan una victoria temprana para el nuevo CEO Tony Spring, al resolver la pelea por el poder corporativo.
Permiten a Macy’s seguir operando como minorista, preservando su icónica marca, mientras obtiene valor de sus activos inmobiliarios. La junta renovada puede apoyar la estrategia de reinventar esta cadena con raíces profundas en la historia minorista de Estados Unidos.


