Según proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), México está en camino a consolidarse como uno de los principales productores de carne a nivel global para 2024.
Se espera que para finales de 2024, México ascienda al sexto lugar en producción mundial de carne de res, quinto en pollo y séptimo en cerdo. Esto significaría un gran avance para el sector pecuario nacional.
¿Cómo se logrará?
A través de un incremento sostenido de la producción interna de proteína animal, impulsado por empresas mexicanas líderes como SuKarne. Esta compañía ya se posiciona entre los mayores exportadores, importadores y engordadores de ganado del mundo.
De acuerdo a las proyecciones, el ascenso de México en los rankings mundiales de producción de carne se consolidará en los próximos dos años, para finales de 2024.
¿Dónde tendrá mayor impacto?
Principalmente en el mercado interno, ya que actualmente México importa gran parte de su consumo de carne, especialmente de cerdo (45%) y pollo. Una mayor producción nacional reduciría la dependencia de importaciones.
Para garantizar la seguridad alimentaria de los mexicanos con proteína de calidad a precios competitivos, protegiendo al consumidor de la inflación en este rubro estratégico.
¿Por qué es importante para México?
Elevar la producción de proteína animal permitirá una mayor autosuficiencia alimentaria, disminuyendo la dependencia de importaciones y fortaleciendo la economía local. Además, se generarían miles de empleos en el sector agropecuario.
Brasil, principal socio comercial en carne
Brasil es el segundo productor mundial de carne de res y pollo, y el tercero en cerdo. Por ello, se perfila como uno de los principales socios comerciales de México en este rubro.
Se proyecta que para 2024, el 8% de las importaciones mexicanas de carne provengan de Brasil. Sin embargo, es clave fortalecer la integración entre ambos países para equilibrar el intercambio comercial.
México debe seguir impulsando su producción interna y exportaciones para lograr una mayor reciprocidad con socios como Brasil, que beneficie a ambas naciones.
Un futuro prometedor
Con políticas públicas adecuadas y el compromiso del sector privado, México tiene un gran potencial para convertirse en una potencia mundial en producción de proteína animal para 2024.
Esto abriría nuevas oportunidades de desarrollo económico sostenible para el campo mexicano y el bienestar de las familias. Con visión de largo plazo y trabajo conjunto entre gobierno e iniciativa privada, esta meta está al alcance.
Vía Debate



