En un esfuerzo decisivo por frenar el crimen organizado que afecta al comercio, las principales asociaciones minoristas y cadenas del país pidieron al Congreso aprobar la Ley para Combatir el Crimen Organizado en el Comercio Minorista (CORCA), un proyecto apoyado por ambos partidos pero estancado desde hace años.
El llamado llega en un momento crítico para el sector, donde la seguridad, el fraude y la estabilidad operativa influyen directamente en los costos, la confianza del cliente y la capacidad de retener empleados.
Llamado urgente de la industria al Congreso
La Asociación de Líderes de la Industria Minorista (RILA), la Federación Nacional de Minoristas (NRF) y diversas cadenas enviaron esta semana una carta bipartidista a los líderes legislativos para acelerar la aprobación de CORCA.
Aunque el proyecto siempre ha contado con respaldo en ambos partidos, su avance se ha detenido por debates internos, reclamos de datos más precisos y desacuerdos sobre el impacto real del crimen organizado.
Walmart, notablemente ausente entre los firmantes, no respondió de inmediato sobre los motivos de su exclusión.
Cambios en la narrativa del robo retail
Hace dos años, una investigación reveló que la NRF sobreestimó el impacto económico del crimen organizado, mezclándolo con otros tipos de hurto. Tras retractarse, legisladores solicitaron cifras más confiables antes de impulsar la ley.
Esto llevó a un giro en la discusión: hoy se pide poner atención en factores internos poco estudiados, como la operación de tiendas y las fallas procedimentales que generan pérdidas de inventario.
Aun así, la NRF dejó de publicar su tradicional informe anual de “shrink” (mermas), lo que mantiene la discusión en un punto delicado.
Preocupaciones actuales del sector
El panorama de seguridad en retail se ha vuelto más complejo. Según el informe reciente de la NRF, los principales riesgos que enfrentan los comerciantes incluyen:
- crimen organizado en comercios,
- hurto reiterado,
- fraude en devoluciones,
- estafas telefónicas,
- robo con tarjetas de crédito,
- delincuentes reincidentes.
Sarah Gilmore, de RILA, subrayó que el problema va más allá del robo de productos: “Se trata de proteger a las personas y a los sistemas que mantienen viva la economía”.
Lo que plantea la Ley CORCA
El proyecto ampliaría la capacidad federal para combatir delitos asociados al crimen organizado en comercio, incluyendo:
- mayor alcance de investigación federal,
- más facultades para fiscales en casos de lavado de dinero,
- creación del Centro de Coordinación contra el Crimen Organizado en el Comercio Minorista, con el objetivo de unir esfuerzos estatales y nacionales.
Para pequeños negocios, esto representaría más apoyo en un problema que ha sobrepasado la capacidad de autoridades locales.
La seguridad laboral se convierte en un riesgo operativo
El factor humano también está bajo tensión.
Una encuesta del Consejo de Investigación para la Prevención de Pérdidas reveló:
- Más del 50 % de empleados del retail consideraría renunciar en los próximos 12 meses por temor a su seguridad.
- 1 de cada 3 se siente inseguro en su tienda, un aumento significativo respecto al 27 % del año anterior.
En colaboración con The Harris Poll, el estudio refleja un creciente miedo en los trabajadores de primera línea.
Otros elementos que afectan la estabilidad laboral
Según estudios recientes:
- El 80 % de los empleados se siente desprotegido por falta de personal.
- Más del 70 % afirma no estar preparado para responder a amenazas por ausencia de entrenamiento.
- Las renuncias están motivadas principalmente por los bajos salarios, no por la inseguridad.
- Un análisis de Quinyx a 12 000 trabajadores revela que 85 % reporta estrés laboral, y 36 % lo atribuye al pago insuficiente.
Mientras tanto, los minoristas están contratando menos que en años anteriores, aumentando la presión sobre las tiendas.
Buenas noticias: la violencia comienza a disminuir
El informe de mitad de año del Consejo de Justicia Penal señala mejoras importantes:
- agresiones graves: ↓ 10 %
- incidentes con armas de fuego: ↓ 21 %
- hurtos y robos en tienda: ↓ 12 % cada uno
Para los propietarios de pequeños negocios, estos datos ofrecen una dosis de optimismo y un recordatorio de que las estrategias de seguridad, prevención y capacitación están dando resultados.
Lo que esto significa para los pequeños empresarios
Este panorama deja varias enseñanzas prácticas:
- Invertir en seguridad no es gasto: es estabilidad.
- Los datos son esenciales para tomar decisiones. El sector exige estadísticas reales; las pequeñas empresas deben hacer lo mismo internamente.
- Capacitar al equipo reduce riesgos. No basta con cámaras: la preparación del personal es clave.
- La seguridad fortalece la confianza del cliente. Un entorno protegido impulsa ventas y fidelidad.
- Adaptarse es obligatorio. El delito cambia, la operación también debe evolucionar.



