Parte 1 de la serie especial desde la Gira Empresarial China
Aterrizar en Shanghái nunca deja de impresionarme.
Después de más de 14 horas de vuelo, uno pensaría que los empresarios que vienen conmigo en la Gira Empresarial China llegarían agotados, callados o queriendo dormir. Pero pasa exactamente lo contrario. Apenas bajamos del avión, las caras cambian. Hay emoción. Hay ansiedad. Hay hambre de crecer.
Y honestamente, creo que esa es una de las razones por las que sigo organizando estos viajes después de tantos años.
Porque algo cambia cuando un empresario latino pisa China por primera vez.
En esta ocasión me acompañan participantes de Estados Unidos, Canadá y México. Algunos tienen tiendas físicas. Otros venden en línea. Algunos ya importan. Otros apenas están comenzando. Pero todos tienen algo en común: entienden que el comercio mundial está cambiando demasiado rápido como para quedarse quietos.
Y China no espera a nadie.
Después de pasar un día en Shanghái para conocer la ciudad y comenzar a entender el ritmo de este país, viajamos hacia Yiwu, una ciudad que para muchos comerciantes representa una mina de oro moderna.

Yiwu no es famosa por turismo. Es famosa por comercio.
Aquí existen más de 75,000 showrooms y fabricantes organizados por categorías. Puedes encontrar desde empaques, cosméticos y electrónicos, hasta decoración, accesorios, herramientas, artículos virales y productos que probablemente terminarán vendiéndose en TikTok Shop dentro de algunos meses.
Pero quiero dejar algo claro.
La Gira Empresarial China no es un tour para venir a comprar barato.
Eso es lo que muchos todavía creen… y también por eso muchos se están quedando atrás.
Nuestro primer día en Yiwu comenzó con una clase privada para los participantes. Hablamos sobre cómo seleccionar mercancía, cómo detectar productos con potencial real y cómo evitar uno de los errores más comunes del empresario latino:
Comprar por emoción y no por estrategia.
También les presentamos SURTE, una plataforma diseñada para ayudar a empresarios a encontrar productos y fabricantes con más claridad y estructura.
Y después sí… llegó el momento que todos estaban esperando.
Entramos a los famosos distritos comerciales.
Iniciamos visitando una de las áreas más nuevas y modernas: el distrito digital de Yiwu.
Y allí fue donde muchos comenzaron a entender algo importante.
China ya no es solamente “la fábrica barata del mundo”
China se convirtió en un ecosistema de velocidad, tecnología, logística y eficiencia.
Recuerdo perfectamente mi primer viaje hace más de una década. En aquel entonces encontrar un café tipo Starbucks era complicado. Había muy pocas opciones internacionales y muchas cosas todavía se sentían desconectadas del mundo moderno.
Hoy la historia es completamente distinta.
Ahora ves cafeterías como Luckin Coffee prácticamente en cada esquina. Pagos digitales instantáneos. Entregas rápidas. Infraestructura impresionante. Tecnología integrada en la vida diaria.
Y sobre todo:
Una mentalidad de crecimiento acelerado.
Eso fue justamente lo que más impactó a varios participantes.
Muchos llegaron pensando en productos. Pero comenzaron a darse cuenta que la verdadera lección de China no está solamente en lo que venden… sino en cómo piensan.
Aquí los fabricantes ya no piensan localmente.
Piensan globalmente.
Y creo que esa es una de las conversaciones más importantes que debemos tener como empresarios latinos.
Porque mientras muchos negocios en América Latina todavía están peleando por vender más barato que la competencia de la esquina, China está pensando en:
- distribución mundial
- automatización
- inteligencia artificial
- velocidad logística
- expansión internacional
Ese cambio de mentalidad es justamente lo que quiero que los participantes vivan durante esta gira.
No quiero que solamente regresen con mercancía.
Quiero que regresen viendo su negocio diferente.
Porque cuando entiendes cómo se mueve el comercio mundial, también entiendes por qué muchos negocios se están estancando.
Y apenas vamos comenzando.
En la próxima parte de esta serie voy a compartir algo que sorprendió incluso a empresarios con experiencia:
Cómo los fabricantes chinos están adaptándose a TikTok, redes sociales y consumo rápido más rápido que muchas marcas latinas.
Y honestamente…
Eso debería preocuparnos un poco.


