La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reveló este viernes 22 de noviembre que tanto México como Estados Unidos dependen en gran medida de los productos de China, pues este se convirtió en uno de los grandes exportadores del mundo.
En su conferencia de prensa matutina, la mandataria explicó que Estados Unidos, al incorporar a China a la Organización Mundial del Comercio, fue parte del proyecto para que el país asiático se volviera un gran exportador, situación que también impulsó la pandemia de COVID-19.
Sheinbaum detalla los productos que México compra a China
La presidenta Claudia Sheinbaum indicó que en los automóviles que se fabrican en México, ya sea que se exporten a Estados Unidos o que se queden en el país, tienen solamente 7% de contenido de productos que vienen de China.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum desglosó los productos de China de los que depende México:
- Electrónica: 41.1%
- Eléctricos: 9%
- Automotriz: 5.2%
- Autopartes: 5.8%
- Metalmecánico: 5.1%
- Químico: 3%
- Textil: 1.3%
Según su información, las importaciones desde Asia totalizan 211 mil 139 millones de dólares en México, cerca de la quinta parte de los 1.08 billones de dólares que significan en Estados Unidos.
México busca sustituir importaciones de China
Sheinbaum argumentó que el gobierno federal tiene como objetivo sustituir esas importaciones que vienen de China y producirlas principalmente en México y Norteamérica.
El secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, explicó que México tiene un déficit comercial con China cercano a los 80 mil millones de dólares, por lo que es prioritario revisar estos flujos comerciales.
La preocupación por la dependencia de China ha crecido desde la elección de Donald Trump en Estados Unidos, quien amenazó con imponer aranceles a productos mexicanos acusándolos de ser de marcas chinas.
El gobierno de México busca reducir la dependencia de China a través de una política industrial que fomente la producción nacional y el comercio con Norteamérica. Esto brindaría mayor certidumbre económica ante la renegociación del T-MEC prevista para 2026.
Vía El Financiero


