Durante junio de 2025, los ingresos por remesas enviados a México desde el exterior alcanzaron los 5,201 millones de dólares, una caída del 16.2% respecto al mismo mes de 2024 de acuerdon con datos de BANXICO. Este retroceso representa un golpe importante, especialmente para las familias mexicanas que dependen de estos recursos, muchos de los cuales provienen de trabajadores latinos en Estados Unidos.
La cifra también refleja una baja en el número de envíos (12.7 millones) y un descenso en el monto promedio por transacción: 409 dólares por envío.
Transferencias electrónicas dominan el panorama
A pesar del descenso, el 99.1% de las remesas se enviaron a través de transferencias electrónicas, lo que muestra una tendencia clara hacia la digitalización del envío de dinero. El efectivo y las money orders apenas representaron un 0.9% del total.
Del total de remesas electrónicas, el 51.1% se cobraron en efectivo y el 48.9% se depositaron en cuentas bancarias, reflejando un equilibrio en las formas de uso.
Primer semestre de 2025: tendencia a la baja
En el acumulado de enero a junio de 2025, las remesas sumaron 29,576 millones de dólares, un 5.6% menos que en el mismo periodo de 2024. Esto evidencia una contracción progresiva que puede afectar el consumo interno en zonas donde las remesas representan la principal fuente de ingreso.
Además, el saldo superavitario de la cuenta de remesas (es decir, lo que México recibe menos lo que envía) fue de 28,989 millones de dólares, también por debajo del año anterior.
Egresos al exterior aumentan ligeramente
Por otro lado, las remesas enviadas al exterior por residentes en México totalizaron 113 millones de dólares en junio, un crecimiento anual del 2.0%. Esta cifra se basó en 238 mil operaciones con un promedio por envío de 475 dólares. En el acumulado del primer semestre, los egresos sumaron 587 millones, lo que significó una reducción del 14.5% respecto a 2024.
El superávit mensual de la cuenta de remesas en junio fue de 5,088 millones de dólares, una disminución notable frente a los 6,096 millones del mismo mes del año anterior.
En los últimos 12 meses (julio 2024 – junio 2025), el flujo acumulado de ingresos por remesas fue de 62,996 millones de dólares, una baja frente a los 64,002 millones del periodo anterior, consolidando una tendencia descendente.
¿Qué significa para los emprendedores latinos?
Para los dueños de pequeños negocios —tanto en EE.UU. como en México— esta noticia tiene implicaciones directas:
- Menor capacidad de compra en México puede afectar las ventas de productos y servicios dirigidos a familiares o consumidores en el país.
- Muchos emprendedores latinos en EE.UU. también envían remesas; esta baja podría indicar mayor presión financiera.
- Sectores como supermercados, servicios financieros, tecnología de envío de dinero y comercio transfronterizo podrían ver cambios en la demanda.
Perspectiva a futuro: adaptarse al entorno cambiante
Aunque la caída en remesas puede generar incertidumbre, también es una oportunidad para innovar y fortalecer las relaciones comerciales entre México y Estados Unidos. La digitalización de envíos, la educación financiera y el desarrollo de negocios comunitarios podrían ser caminos para enfrentar este reto económico.


