Más allá de las diferencias culturales, ambos representan un motor económico donde miles de emprendedores encuentran sustento, prueban ideas de negocio o crean comunidades de clientes leales.
Un tianguis es un tipo de mercado ambulante o al aire libre, común en México y Centroamérica, que se instala en días específicos en calles, plazas o lotes para vender una gran variedad de productos, como alimentos, ropa, calzado, flores y utensilios. Su origen se remonta al período prehispánico y deriva del náhuatl tianquiztli, que significa «mercado».

Para entender el verdadero valor de estos espacios, no basta con hablar de ventas globales. La clave está en analizar lo que gana —y lo que invierte— el vendedor que instala su puesto cada fin de semana.
Ingresos y costos en México
En 2025, más de 1.48 millones de mexicanos trabajan como vendedores ambulantes, con un ingreso promedio de $4,120 MXN al mes, y un poco más en el caso de quienes venden alimentos: $4,500 MXN. En estados como Tabasco o Baja California Sur, los ingresos pueden duplicarse y alcanzar los $9,000 MXN mensuales.

El problema es la informalidad: el 97.4% carece de seguridad social o beneficios. Y peor aún, enfrentan extorsiones que pueden costar hasta $96,000 MXN semanales en zonas como Tepito. Es un negocio de supervivencia, pero también de riesgo constante.
Ingresos y costos en Estados Unidos
En los swap meets, la dinámica cambia. Un vendedor promedio genera entre $1,600 y $2,400 USD al mes, con ingresos diarios de $40 a $80 USD. Pero debe cubrir alquileres de puestos que van de $60 a $276 USD según el mercado, más permisos de venta y en algunos casos sanitarios.

Aquí, la informalidad es menor y los costos fijos empujan a los vendedores a pensar como empresarios: controlar inventario, diversificar productos y aplicar la famosa regla del 80/20 (el 20% de los productos generan el 80% de las ganancias).
El peso del sector informal en la economía nacional
En México, el sector informal aporta el 24.8% del PIB nacional. Casi un cuarto de la economía depende de estas actividades, lo que refleja su importancia. Los tianguis no solo ofrecen empleo a quienes no encuentran cabida en la economía formal, sino que también mantienen un consumo masivo en comunidades de bajos recursos.

En Estados Unidos, aunque los swap meets no alcanzan ese peso macroeconómico, sí tienen gran impacto local. Ejemplo: el Rose Bowl Flea Market genera más de 1 millón de dólares al año en ingresos para su operador. No obstante, también enfrentan amenazas de desarrollo urbano que reducen espacios y ponen en riesgo su continuidad.
Del Swap Meet a el mundo empresarial
Esmeralda Hernández , una emprendedora mexicana que llegó a Estados Unidos a los nueve años, ha transformado su vida de vendedor en un «swap meet» para fundar una marca de maquillaje exitosa, Beauty Creations.

Tras un embarazo en su adolescencia que le impidió ir a la universidad, Hernández se sintió obligada a superarse para enorgullecer a su madre. Asumió el riesgo de invertir millas de dólares en préstamos y ahorros para crear su propia marca, una decisión que la llevó de vender cosméticos genéricos a tener su propia línea de productos, demostrando que «sin riesgos no hay ganancia» .
En solo tres años, su negocio ha tenido un éxito impresionante. Comenzó con un puesto de venta al por mayor en el centro de Los Ángeles y ahora sus productos de maquillaje, que incluyen lápices labiales, bases y polvos, se venden en más de 20 países , como Ecuador, Colombia, Perú, China, Taiwán y Australia.
Aunque Hernández a veces atribuye su éxito a la suerte, ella subraya que la verdadera clave fue su perseverancia y no se dio por vencida.
La historia de Hernández es un ejemplo de cómo la determinación y el trabajo duro pueden llevar a un negocio pequeño a un nivel global. Desde vivir en una habitación pequeña en Compton hasta comprar su propia casa, su trayectoria es un testimonio de su mentalidad de «no pensar en hacer las cosas, sino hacerlas».
Su historia, llena de sacrificios y horas de trabajo, será compartida en un evento en el sur de California, con el objetivo de inspirar y educar a otros emprendedores emergentes.
Estrategias de éxito en los mercados
Quien triunfa en estos espacios no lo hace por casualidad. Las estrategias más efectivas incluyen:
- Definir un nicho: ropa vintage, artículos tecnológicos, alimentos o antigüedades.
- Optimizar el inventario: rotación rápida y productos de alto margen en lugares estratégicos del puesto.
- Cuidar la experiencia del cliente: saludo, transparencia y la negociación como herramienta de fidelización.
- Ofrecer algo extra: descuentos por volumen, artículos para niños o demostraciones en vivo.
Estas prácticas convierten un puesto sencillo en un pequeño laboratorio de negocios donde se prueba todo: producto, precio, comunicación y experiencia de compra.
Conclusiones para los emprendedores
Los tianguis y swap meets son mucho más que mercados: son escuelas vivas de emprendimiento. En México, funcionan como refugio económico y símbolo de resiliencia; en EE. UU., como incubadoras donde una idea puede escalar hasta convertirse en negocio formal.
Para quienes quieren iniciar, la enseñanza es clara:
- Analiza bien tus costos, incluyendo permisos o riesgos ocultos.
- Identifica tu nicho, porque no se trata de vender de todo, sino de lo que mejor conecte con tu cliente.
- Haz del servicio tu ventaja competitiva, porque en mercados saturados la confianza vale más que el precio.
En definitiva, estos espacios demuestran que el emprendimiento puede florecer incluso en condiciones adversas. Lo importante no es dónde arrancas, sino cómo aprovechas cada oportunidad para aprender, crecer y construir un negocio sólido.
Los tianguis en México y los swap meets en Estados Unidos no son solo mercados al aire libre: son verdaderos ecosistemas económicos y sociales. Mientras en México el término proviene del náhuatl tianquiztli y tiene siglos de tradición, en EE. UU. la palabra flea market refleja más la cultura de la reventa y el consumo vintage.
Más allá de las diferencias culturales, ambos representan un motor económico donde miles de emprendedores encuentran sustento, prueban ideas de negocio o crean comunidades de clientes leales.
La rentabilidad desde la mirada del vendedor
Para entender el verdadero valor de estos espacios, no basta con hablar de ventas globales. La clave está en analizar lo que gana —y lo que invierte— el vendedor que instala su puesto cada fin de semana.
Ingresos y costos en México
En 2025, más de 1.48 millones de mexicanos trabajan como vendedores ambulantes, con un ingreso promedio de $4,120 MXN al mes, y un poco más en el caso de quienes venden alimentos: $4,500 MXN. En estados como Tabasco o Baja California Sur, los ingresos pueden duplicarse y alcanzar los $9,000 MXN mensuales.

El problema es la informalidad: el 97.4% carece de seguridad social o beneficios. Y peor aún, enfrentan extorsiones que pueden costar hasta $96,000 MXN semanales en zonas como Tepito. Es un negocio de supervivencia, pero también de riesgo constante.
Ingresos y costos en Estados Unidos
En los swap meets, la dinámica cambia. Un vendedor promedio genera entre $1,600 y $2,400 USD al mes, con ingresos diarios de $40 a $80 USD. Pero debe cubrir alquileres de puestos que van de $60 a $276 USD según el mercado, más permisos de venta y en algunos casos sanitarios.

Aquí, la informalidad es menor y los costos fijos empujan a los vendedores a pensar como empresarios: controlar inventario, diversificar productos y aplicar la famosa regla del 80/20 (el 20% de los productos generan el 80% de las ganancias).
El peso del sector informal en la economía nacional
En México, el sector informal aporta el 24.8% del PIB nacional. Casi un cuarto de la economía depende de estas actividades, lo que refleja su importancia. Los tianguis no solo ofrecen empleo a quienes no encuentran cabida en la economía formal, sino que también mantienen un consumo masivo en comunidades de bajos recursos.
En Estados Unidos, aunque los swap meets no alcanzan ese peso macroeconómico, sí tienen gran impacto local. Ejemplo: el Rose Bowl Flea Market genera más de 1 millón de dólares al año en ingresos para su operador. No obstante, también enfrentan amenazas de desarrollo urbano que reducen espacios y ponen en riesgo su continuidad.
Estrategias de éxito en los mercados
Quien triunfa en estos espacios no lo hace por casualidad. Las estrategias más efectivas incluyen:
- Definir un nicho: ropa vintage, artículos tecnológicos, alimentos o antigüedades.
- Optimizar el inventario: rotación rápida y productos de alto margen en lugares estratégicos del puesto.
- Cuidar la experiencia del cliente: saludo, transparencia y la negociación como herramienta de fidelización.
- Ofrecer algo extra: descuentos por volumen, artículos para niños o demostraciones en vivo.
Estas prácticas convierten un puesto sencillo en un pequeño laboratorio de negocios donde se prueba todo: producto, precio, comunicación y experiencia de compra.
Conclusiones para los emprendedores
Los tianguis y swap meets son mucho más que mercados: son escuelas vivas de emprendimiento. En México, funcionan como refugio económico y símbolo de resiliencia; en EE. UU., como incubadoras donde una idea puede escalar hasta convertirse en negocio formal.
Para quienes quieren iniciar, la enseñanza es clara:
- Analiza bien tus costos, incluyendo permisos o riesgos ocultos.
- Identifica tu nicho, porque no se trata de vender de todo, sino de lo que mejor conecte con tu cliente.
- Haz del servicio tu ventaja competitiva, porque en mercados saturados la confianza vale más que el precio.
En definitiva, estos espacios demuestran que el emprendimiento puede florecer incluso en condiciones adversas. Lo importante no es dónde arrancas, sino cómo aprovechas cada oportunidad para aprender, crecer y construir un negocio sólido.
Fuente: Sostenibilidad, Revista de Ciudades, Estados y Política, Mexico Desconocido, República de Corrientes, El Economista, Gobierno Federal, Cronista, Excelsior, Flea Marker, Departamento de Impuestos de California, Vía Trading, Homify, Wiego, San José Spotlight



