México importa la mitad de los alimentos que consume. Con el peso depreciado, esas compras en dólares se encarecen. Frutas, verduras, lácteos y cereales provenientes de Estados Unidos suben de precio. Esto impacta a las familias de ingresos medios y altos.
A corto plazo, los precios de hortalizas están presionados por el clima extremo. Pero se espera una mayor oferta hacia fin de año.
Combustibles disparan los costos de transporte
La mitad de la gasolina y el diésel que se consume en México se importa. Con más pesos por dólar, esas compras externas se vuelven más caras. Y al subir el precio de los combustibles, aumentan los costos de transporte.
Esto impacta en toda la cadena de suministro. Desde manufactureros hasta comercios tienen que trasladar ese incremento al consumidor final.
El déficit comercial, una amenaza silenciosa
México gasta más dólares en importar que los que ingresa por exportaciones. Ese desequilibrio debilita al peso frente al dólar.
Para equilibrar la balanza comercial, el gobierno debe promover las exportaciones y sustituir importaciones con producción nacional.
Una moneda fuerte frena la inflación de insumos externos. Pero depreciada, dispara el precio en pesos de todo lo que viene de afuera.
¿Cómo impacta el déficit comercial en tu bolsillo?
Alimentos, gasolina, transporte y muchos productos que México importa se vuelven más caros. Tu poder de compra se reduce.
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El gobierno debe implementar medidas para proteger a los sectores vulnerables. Y la sociedad ser consiente en el consumo para no agravar el desequilibrio comercial.
Vía Expansión


