Nike, una de las marcas deportivas más reconocidas del mundo, anunció que reducirá su dependencia de las fábricas chinas como respuesta directa al impacto de los aranceles impulsados por el expresidente Donald Trump. Esta decisión forma parte de una estrategia más amplia para mantener márgenes de rentabilidad saludables y adaptar su modelo operativo ante un escenario global más volátil.
La medida se da en un contexto en el que los aranceles aplicados a productos provenientes de países clave como China, Vietnam e Indonesia podrían sumar hasta $1,000 millones en costos adicionales para Nike este año.
Cambios en la producción y nuevo enfoque logístico
Según Matthew Friend, director financiero de Nike, la empresa planea trasladar parte de su producción fuera de China, donde actualmente se fabrica el 16% del calzado que se distribuye en EE.UU. La meta es reducir esa cifra a un solo dígito para finales de mayo de 2026.
Aunque Nike ya tiene fuerte presencia en Vietnam e Indonesia —que también enfrentan altos aranceles— la compañía buscará una diversificación más profunda en su red de manufactura global. Este movimiento se alinea con una tendencia creciente entre grandes empresas: no depender de un solo país para su operación estratégica.
Para los pequeños negocios, este paso ofrece un aprendizaje claro: flexibilizar sus cadenas de suministro puede ser la clave para resistir entornos económicos inciertos.
Impacto en precios y comportamiento del consumidor
En línea con este reacomodo operativo, Nike aumentó los precios de ciertos productos en Estados Unidos desde junio, algo que también anunció su competidor Adidas semanas antes. Aunque estos ajustes podrían afectar el consumo a corto plazo, la marca confía en que sus clientes continuarán valorando la calidad y la innovación que ofrece.
Este dato también sirve como advertencia para emprendedores que venden productos importados: los cambios en política comercial pueden impactar de manera directa el precio final de tus artículos. Anticiparse y comunicar bien estos ajustes puede marcar la diferencia.
Las acciones de Nike suben pese a ingresos más bajos
A pesar de que los ingresos del cuarto trimestre —$11.100 millones— fueron los más bajos desde 2022, las acciones de Nike subieron más de un 10% luego de anunciar una caída menor a la esperada en sus ventas.
Este comportamiento refleja la confianza de los inversionistas en el rumbo estratégico de la compañía, especialmente por su capacidad de adaptarse al entorno geopolítico actual y mantener una marca sólida.
Para los negocios emergentes, es una lección en resiliencia: incluso en tiempos de caída, una narrativa clara, decisiones proactivas y visión de largo plazo pueden sostener la confianza del mercado.
Acuerdos comerciales en evolución
Mientras Nike ajusta su operación, EE.UU. y China firmaron un nuevo acuerdo comercial que incluye la garantía del suministro de tierras raras, insumos clave para la fabricación de tecnología. Aunque los aranceles se han reducido del 46% al 10% temporalmente, el panorama sigue siendo incierto con una fecha crítica el 9 de julio, cuando finaliza la “pausa” de 90 días para renegociar tarifas.
Esta coyuntura representa una señal para las pequeñas empresas con visión internacional: hay oportunidades para nuevos proveedores y cadenas de manufactura en regiones que ofrezcan mejores condiciones arancelarias y logísticas.
Claves del movimiento estratégico de Nike para negocios emergentes
- Diversificación geográfica: No dependas de un solo país o proveedor.
- Adaptabilidad frente a políticas públicas: Anticipa cómo las decisiones políticas afectan tus costos.
- Revisión de precios con estrategia: Si necesitas aumentar precios, comunica valor, no solo costos.
- Inversión en resiliencia operativa: Lo que parece pérdida a corto plazo, puede ser sostenibilidad a futuro.
Nike no solo responde a los aranceles, sino que anticipa el rumbo del comercio global. La decisión de diversificar su producción es una muestra clara de cómo adaptarse sin perder competitividad.
Para los emprendedores, este caso es un recordatorio de que el entorno económico global sí impacta lo local. Pero también es una invitación a prepararse mejor, explorar nuevas oportunidades de importación y exportación, y pensar estratégicamente en el futuro de su negocio.
Vía BBC



