Lo que pasa en California siempre termina marcando tendencia para el resto del país. Pero hoy el “estado dorado” brilla cada vez menos para millones de familias, especialmente latinas, que enfrentan costos de vida imposibles, salarios bajos y pocas oportunidades de generar riqueza.
Un reciente análisis del Public Policy Institute of California (PPIC) confirma lo que ya se siente en las calles: California es el estado con mayor tasa de pobreza del país cuando se ajusta al costo de vida — 18.9% en 2023, más de 7 millones de personas.
Una pobreza con rostro latino
Los datos son claros:
- 31.1% de los californianos viven en o cerca de la pobreza.
- Más de la mitad son latinos.
- Entre inmigrantes indocumentados, la tasa sube a 29.6%.
- Quienes no tienen diploma de secundaria tienen casi cuatro veces más probabilidades de ser pobres que los universitarios.
Este panorama recuerda lo que dos investigadores, Leon Bouvier y Philip Martin, proyectaron hace 40 años: una economía de dos niveles, donde blancos y asiáticos compiten por empleos de alto estatus y latinos y afroamericanos se quedan con los trabajos peor pagados.
La otra cara: la riqueza que nunca llega
Además de la falta de ingresos, el verdadero abismo está en la creación de riqueza. Comprar casa, ahorrar para el retiro o invertir se vuelve casi imposible cuando los sueldos no alcanzan y el alquiler consume más de la mitad del ingreso familiar.
“La creación de riqueza es de particular preocupación en California, donde los altos costos de vida, las altas tasas de pobreza y la escasez de vivienda exacerban los retos de construir activos”, señalan las investigadoras Tess Thorman y Shannon McConville del PPIC.
El estudio revela que, aunque en promedio los californianos tienen un patrimonio neto 50% más alto que el resto del país —gracias a los altos valores de vivienda—, la riqueza se concentra en los hogares blancos y asiáticos.
- Las familias latinas tienen menores tasas de propiedad de vivienda, en parte por su juventud y menor nivel educativo.
- Los hogares afroamericanos mantienen bajos niveles de propiedad incluso ajustando edad, ingresos y educación.
- Las deudas sin garantía (tarjetas de crédito, préstamos estudiantiles, gastos médicos) golpean con más fuerza a latinos y afroamericanos.
¿Modelo a seguir?
California presume ser un modelo para el mundo, pero la realidad pinta distinto: es un estado donde la movilidad social se ha frenado y donde el sueño americano se ha vuelto inalcanzable para millones de latinos.
Fuente: CalMatters


