Perfumes árabes, termos, Labubus, squishies y muchos otros productos han vivido el mismo fenómeno: aparecen en redes sociales, las ventas aumentan rápidamente y poco después cientos o miles de comerciantes quieren venderlos.
Para quien llega temprano puede existir una buena oportunidad.
Para quien llega tarde, puede significar comprar inventario justo cuando las ventas comienzan a bajar.
Por eso, antes de invertir en un producto viral hay algo más importante que preguntarse cuánto se está vendiendo:
¿En qué etapa de la oportunidad estoy entrando?
Un producto viral también tiene un ciclo de vida
Las redes sociales aceleraron la velocidad con la que aparecen nuevas tendencias.
Antes, un producto podía tardar meses en extenderse de una ciudad a otra. Hoy un video puede generar millones de vistas y convertir un artículo desconocido en una oportunidad comercial prácticamente de un día para otro.
Pero la misma velocidad que crea la oportunidad también atrae competencia.
Primero aparecen algunos vendedores. Después llegan más proveedores. Los precios comienzan a bajar y eventualmente el consumidor encuentra decenas de opciones prácticamente iguales.
El producto puede seguir vendiéndose, pero eso no significa que siga siendo igual de atractivo para alguien que apenas está pensando en entrar.
Llegar tarde puede salir caro
Antes de comprar mercancía porque está de moda, conviene observar algunas señales.
¿Cuántos vendedores ya ofrecen el producto? ¿Los precios están bajando? ¿Ya se encuentra fácilmente en tiendas locales? ¿Cuánto tardarás en recibir tu inventario?
El tiempo importa.
Si necesitas varias semanas para recibir mercancía de una tendencia que está cambiando rápidamente, podrías recibir tu pedido cuando cientos de vendedores ya llegaron antes.
Ahí está una de las grandes diferencias del comercio actual:
No solamente importa encontrar el producto correcto. Importa encontrarlo a tiempo.
La velocidad se convirtió en parte del negocio
Esto no significa perseguir cada producto que se hace viral.
Una mejor estrategia es desarrollar la capacidad de detectar oportunidades, probar productos sin comprometer demasiado capital y aumentar inventario cuando las ventas confirmen que existe demanda.
También importa qué tan rápido puede responder tu proveedor.
Si un producto comienza a funcionar, poder producir, reabastecer y distribuir rápidamente puede convertirse en una ventaja importante.
Porque cuando todo el mundo ya está vendiendo exactamente lo mismo, competir normalmente termina reduciéndose a una sola cosa: el precio.
Y para entonces, la mejor parte de la oportunidad posiblemente ya pasó.
¿Quieres profundizar en este tema? En el podcast de Comercio Today, Carlos Márquez explica desde China cómo observa el ciclo de los productos, por qué la velocidad se ha vuelto tan importante y qué está cambiando en la manera de encontrar mercancía para vender.
🎧 Escucha el episodio completo: “El comercio cambió: ¿está listo tu negocio?”


