El gobierno mexicano, encabezado por la presidenta Sheinbaum, ha implementado un ambicioso plan de defensa legal para apoyar a los migrantes mexicanos ante la amenaza de deportaciones masivas en Estados Unidos.
A través del programa PALE, se ha contratado a cientos de abogados expertos en legislación migratoria que brindarán asesoría jurídica a los migrantes para defender sus derechos y garantizar el debido proceso legal.
«No están solos, no van a estar solos, y tenemos las asesorías jurídicas necesarias para que, si se requiere, puedan hacer valer sus derechos», afirmó el canciller Juan Ramón de la Fuente.
Simplificación de trámites consulares
Como parte del plan, la SRE busca simplificar los trámites legales en los consulados, como la digitalización de actas de nacimiento, matrimonio y defunción.
Esto facilitará los procesos y evitará vueltas innecesarias a los migrantes.
Alianzas con organizaciones pro-migrantes
El gobierno también construye alianzas con organizaciones sociales, iglesias, universidades y empresas que trabajan a favor de los migrantes.
El objetivo es sumar esfuerzos y aprovechar su cercanía con las comunidades de migrantes.
Acercamiento directo con migrantes
A través del plan «Consulado Abierto», los cónsules salen a la comunidad para escuchar de primera mano las preocupaciones y sugerencias de los migrantes.
El canciller De la Fuente ha realizado una gira por varios consulados, reuniéndose con cónsules y líderes comunitarios. La presidenta Sheinbaum también sostendrá una reunión con los cónsules en enero para coordinar acciones.
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El compromiso es claro: defender los derechos de los migrantes mexicanos, simplificar trámites, tender puentes con organizaciones aliadas y mantener comunicación directa con los migrantes. México está decidido a proteger a sus ciudadanos en el exterior.
Vía Expansión


