Una nueva encuesta de julio de 2025 revela que los consumidores estadounidenses están ajustando sus hábitos de compra debido a la presión combinada de la inflación y los aranceles. En particular, casi el 40% gastó menos en Amazon Prime Day en comparación con años anteriores, según datos de Wunderkind, una firma especializada en marketing basado en inteligencia artificial.
Estos cambios reflejan un entorno donde la prioridad es el ahorro, la planificación cuidadosa y la postergación de gastos no urgentes. Para pequeños empresarios y comerciantes, esto representa una señal clara de que deben adaptarse a una nueva realidad del consumidor.
Menos impulso y más estrategia en las decisiones de compra
Durante Prime Day 2025, solo el 28% de los encuestados gastó más que en ediciones anteriores, mientras que un 39% gastó menos. Quienes sí aumentaron su gasto lo hicieron por razones estratégicas:
- 32% buscó mejores ofertas.
- 25% compró artículos esenciales.
- 17% avanzó en compras navideñas o de regreso a clases.
Esto revela una tendencia hacia el consumo racional y planificado, donde cada dólar cuenta. Para los pequeños negocios, ofrecer promociones atractivas, esenciales y bien calendarizadas puede marcar la diferencia en un entorno de bajo consumo.
Amazon Prime Day: millonario, pero con señales de alerta
A pesar de la cautela del consumidor, el gasto total online durante el Prime Day alcanzó los $24,100 millones de dólares, según Adobe Analytics. Sin embargo, esta cifra esconde un comportamiento que cambió en las horas finales, donde muchas marcas afinaron sus estrategias promocionales y el impulso de compra aumentó repentinamente.
Este fenómeno demuestra que, aunque el cliente es más reservado, sigue respondiendo a estímulos bien ejecutados. Para los emprendedores, esto significa que el momento y la forma de ofrecer descuentos puede ser tan importante como el precio mismo.
Compras navideñas se retrasan en medio de incertidumbre económica
Según la encuesta de Wunderkind, la mayoría de los consumidores planea retrasar sus compras de fin de año, esperando ofertas más agresivas o estabilidad en los precios.
- Solo el 11% comenzará antes de septiembre.
- 15% iniciará en septiembre.
- 23% esperará hasta octubre.
Además, el 30% anticipa gastar menos durante Black Friday y Cyber Monday, una señal clara de prudencia financiera. Este retraso en el consumo exige a los pequeños comercios alinear sus promociones con los nuevos tiempos del cliente, y ser pacientes pero estratégicos.
Generación Z, el grupo más adelantado en sus compras
Un punto alentador lo aporta la Generación Z, donde el 36% declaró que comenzará sus compras con anticipación. Esto representa una oportunidad para conectar con consumidores jóvenes que valoran la eficiencia, la planificación y las ofertas tempranas.
Las pequeñas empresas pueden capitalizar esta tendencia mediante campañas dirigidas, contenido personalizado y descuentos exclusivos para este segmento. Es un público digital, rápido y receptivo a la innovación.
Precio, la principal preocupación para la mayoría de los consumidores
La presión económica es real:
- El 64% de los consumidores considera el alza de precios como su mayor preocupación.
- El 47% teme que los aumentos sigan siendo impredecibles.
- Problemas como la escasez de inventario también afectan a 1 de cada 5 compradores.
Este escenario refuerza la importancia de gestionar precios, ofrecer claridad en promociones y anticiparse a posibles faltantes. Para un pequeño empresario, eso puede significar la diferencia entre una venta y una oportunidad perdida.
Adaptarse para vender: lecciones para pequeños negocios
La encuesta revela más que cifras: señala un cambio de mentalidad del consumidor que exige respuestas inteligentes, ágiles y centradas en el valor. Para quienes tienen pequeñas empresas, estos cambios implican:
- Calendarios de ventas flexibles.
- Promociones más pensadas y segmentadas.
- Estrategias digitales enfocadas en nichos específicos.
- Adaptación rápida a los nuevos ritmos del consumo.
No se trata de vender más, sino de vender mejor y en el momento correcto.
Menos impulso, más inteligencia comercial
El entorno de consumo en EE.UU. está cambiando, y con ello también las reglas del juego para los negocios. La inflación, los aranceles y la incertidumbre han generado un consumidor más cuidadoso, más selectivo y más estratégico.
Para los emprendedores latinos que manejan pequeñas empresas, este puede ser un reto o una gran oportunidad, dependiendo de su capacidad para adaptarse, escuchar al mercado y diseñar ofertas que conecten con las nuevas prioridades de sus clientes.



